Fachada ventilada de aluminio en Barcelona
Una fachada ventilada es un sistema de revestimiento exterior anclado a una subestructura que deja una cámara de aire ventilada entre el aislamiento y la piel, mejorando el comportamiento térmico y protegiendo el cerramiento. En IMFALÚ hacemos la ingeniería, fabricación e instalación de fachada ventilada de aluminio y su mantenimiento, en Barcelona y su área metropolitana.

La fachada ventilada resuelve a la vez estética, aislamiento y durabilidad: la cámara de aire evacúa el calor y la humedad, y el revestimiento protege el edificio. Hacemos el sistema completo —subestructura, aislamiento, revestimiento y anclajes— con la ingeniería y la fabricación propias, y mantenemos las ya instaladas.
Qué hacemos en la fachada ventilada
- Ingeniería y fabricación del sistema
- Instalación de subestructura y revestimiento
- Revestimiento de aluminio y composite (ACM)
- Mejora del aislamiento térmico y acústico
- Mantenimiento y reparación de anclajes
- Trabajo en altura certificado
Cómo trabajamos
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Diagnóstico
Visitamos la fachada y evaluamos su estado real.
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Propuesta
Presupuesto claro con alcance, plazos y medios de elevación.
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Ejecución
Trabajo en altura certificado, con seguridad y mínimas molestias.
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Garantía
Verificación final y, si quieres, contrato de mantenimiento.
Qué es una fachada ventilada y cómo la ejecutamos
La fachada ventilada es un cerramiento en capas: sobre el muro se coloca el aislamiento y, separado de él por una subestructura, el revestimiento exterior —normalmente de aluminio o composite (ACM)—. Entre ambos queda una cámara de aire que ventila de forma natural, evacúa la humedad y reduce la carga térmica sobre el edificio. A diferencia del muro cortina (autoportante y translúcido), la fachada ventilada es un revestimiento opaco anclado al edificio, con gran libertad estética.
Hacemos el sistema completo: la ingeniería del despiece y los anclajes, la fabricación del revestimiento y la instalación de la subestructura y las piezas, con los medios de elevación propios. Así lo ejecutamos en las oficinas Marcove de Sant Cugat del Vallès (7.000 m²), donde fabricamos e instalamos los muros cortina y los revestimientos de fachada.
Mantenimiento de la fachada ventilada
Una fachada ventilada bien ejecutada dura décadas, pero los anclajes, las juntas y las fijaciones del revestimiento requieren revisión: una pieza suelta en altura es un riesgo para la vía pública. Con un mantenimiento de fachadas periódico revisamos anclajes, subestructura y estado del revestimiento, y con la reparación resolvemos las piezas dañadas sin desmontar el conjunto.
Si el revestimiento es de aluminio y ha perdido color, la regeneración del lacado recupera su aspecto sin sustituirlo.
Cinco señales de que algo no funciona bien
Los fallos de una fachada ventilada avisan antes de convertirse en un problema serio. Las señales más frecuentes son manchas de humedad o eflorescencias en el interior cerca de los encuentros; piezas del revestimiento descolgadas, con holgura o que suenan al viento; juntas abiertas y sellados agrietados en los remates; corrosión en tornillería, escuadras o perfiles de la subestructura; y rejillas de ventilación o drenajes obstruidos por suciedad, hojas o restos de obra.
Ninguna de las cinco se resuelve mirando la fachada desde la calle. La humedad viaja por la cámara antes de aparecer dentro, así que el punto donde se ve la mancha rara vez es el punto por donde entra el agua. Localizarlo exige revisar la cámara, los encuentros con forjados y huecos, y el estado real de los anclajes.
Fachada ventilada, SATE o rehabilitar lo que ya hay
SATE y ETICS son el mismo sistema con dos nombres: aislamiento térmico por el exterior con acabado continuo. Sale más barato —del orden de 60 a 120 €/m² en Barcelona— y se instala rápido, pero el acabado se daña con los golpes y hay que renovar la capa exterior cada cierto tiempo. La fachada ventilada parte de 120 a 250 €/m², es más compleja y necesita subestructura, a cambio de controlar mucho mejor la humedad, durar más y permitir cambiar piezas sueltas sin tocar el conjunto.
Como regla práctica, la ventilada compensa cuando se busca durabilidad, sustituibilidad futura, buen control de la humedad o cuando el muro soporte está muy irregular. El SATE suele ganar en fachadas lisas, con encuentros bien resueltos y sin problema en darles un repaso estético de vez en cuando. Y hay un tercer camino que casi nadie plantea: si el cerramiento es de aluminio y vidrio y su estructura está sana, rehabilitarlo por zonas mantiene la imagen del edificio y evita la obra completa.
Para una propiedad, la opción más barata rara vez es la más rentable: hay que mirar la vida útil, el mantenimiento, si afecta a las ventanas, la ocupación de la vía pública y el gasto energético antes y después, no solo el precio de la obra.
Precios, plazos y normativa
Rehabilitar un edificio de tamaño medio con fachada ventilada suele llevar entre 8 y 16 semanas de obra, sin contar proyecto, permisos ni fabricación de piezas. Si la intervención se limita a carpintería, vidrios o sellados, se puede ejecutar por fases y acortar mucho los plazos, que es lo que necesitan las oficinas y los hoteles que no pueden cerrar. Un calendario realista va de 2 a 4 semanas de inspección y diagnóstico, de 4 a 8 para proyecto y licencias, de 3 a 6 para comparar ofertas y aprobar la inversión, y de 2 a 4 meses de ejecución. Las urgencias por seguridad se saltan ese proceso.
El proyecto debe justificar el Código Técnico de la Edificación, en especial el DB-HE de ahorro de energía y el DB-HS 1 de protección frente a la humedad, que exige un nivel de impermeabilidad y unas juntas, encuentros y desagües a la altura: un revestimiento resistente no basta. En fachada ventilada, además, hay que comprobar que el aislamiento no deje huecos, controlar los puentes térmicos y revisar la estabilidad de los anclajes, la presión de viento y la reacción al fuego. La cámara, los remates y los cortes en forjado no son detalles decorativos: son justo donde se concentran los fallos de obra.
A eso se suman la ITE, el Informe de Evaluación del Edificio y las ordenanzas municipales de andamios y ocupación de vía pública. Si se van a pedir ayudas, conviene revisar la convocatoria antes de mover nada: muchas exigen solicitud previa al inicio de las obras, proyecto, certificados energéticos antes y después, y no todas las partidas del presupuesto son subvencionables.
Por qué elegir IMFALÚ para la fachada ventilada
No somos una empresa de obra ni un multiservicio: somos especialistas en fachadas de aluminio y vidrio, y es lo único que hacemos. Esa concentración —un equipo con más de 30 años de oficio, trabajo en altura certificado y actuaciones de emergencia— es la mayor garantía para propiedades, property managers y departamentos de mantenimiento de edificio corporativo de Barcelona y área metropolitana.
Algunos de nuestros trabajos
Preguntas frecuentes sobre la fachada ventilada
Última actualización: agosto de 2026
