Fotocatálisis para fachadas en Barcelona
La fotocatálisis es un recubrimiento con dióxido de titanio (TiO₂) que, activado por la luz, descompone la suciedad y contaminantes del aire como los óxidos de nitrógeno (NOx), dando a la fachada un efecto autolimpiante y reduciendo su mantenimiento. Se aplica sobre fachadas de aluminio y cristal, idealmente tras una rehabilitación.

La fotocatálisis es un recubrimiento que, con la acción de la luz, ayuda a autolimpiar la fachada y a reducir contaminantes del aire. El resultado: mejor aspecto durante más tiempo, menos necesidad de limpieza y un beneficio medioambiental. En IMFALÚ somos pioneros en aplicar tratamientos por fotocatálisis en fachadas de aluminio y cristal.
Cómo funciona la fotocatálisis en una fachada
La fotocatálisis se basa en un recubrimiento con dióxido de titanio (TiO₂), un semiconductor que se activa con la luz —especialmente la radiación ultravioleta del sol—. Al activarse, desencadena una reacción que descompone la materia orgánica y la suciedad depositada sobre la fachada y produce dos efectos combinados: por un lado, degrada contaminantes del aire como los óxidos de nitrógeno (NOx) que emiten el tráfico y la industria; por otro, vuelve la superficie superhidrófila, de modo que el agua de lluvia resbala formando una lámina que arrastra la suciedad ya descompuesta. Es el efecto autolimpiante.
Menos limpieza, mejor imagen y un beneficio medioambiental
El resultado práctico es una fachada que se ensucia menos y mantiene mejor aspecto durante más tiempo, con la consiguiente reducción de la frecuencia y el coste de limpieza —algo especialmente valioso en edificios altos o de difícil acceso—. A ello se suma el componente ambiental: una fachada tratada contribuye, de forma pasiva y continua, a reducir contaminantes del aire de su entorno.
En IMFALÚ somos pioneros en aplicar tratamientos por fotocatálisis sobre fachadas de aluminio y cristal. El momento idóneo para aplicarla es tras una rehabilitación o regeneración, para proteger y prolongar el resultado, aunque valoramos cada caso con un diagnóstico previo. La fotocatálisis no sustituye al mantenimiento: lo complementa, reduciendo la suciedad mientras la fachada sigue beneficiándose de revisiones periódicas.
Un tratamiento fotocatalítico de última generación
Aplicamos un tratamiento fotocatalítico de última generación, con las más altas certificaciones internacionales. Consiste en una nanocapa de dióxido de titanio (TiO₂), de aspecto invisible, que se aplica sobre la superficie acristalada de la fachada; a partir de ahí, la radiación ultravioleta del sol y la humedad hacen el resto, descomponiendo de forma natural las partículas orgánicas y convirtiendo el vidrio en una superficie superhidrófila y autolimpiante.
Su repercusión ambiental es medible: se estima que el efecto de aplicar el producto sobre un metro cuadrado de cristal equivale a plantar un árbol. Además de purificar el aire de su entorno (NOx, SOx y compuestos orgánicos volátiles), la superficie tratada gana propiedades antibacterianas y anti-musgo, protección anti-UV, efecto antiestático y desodorizante, y puede contribuir a la obtención de puntos LEED o BREEAM en la certificación del edificio.
Menos del 50% de limpiezas y 5 años de protección
El efecto autolimpiante no significa que el edificio se mantenga siempre como recién limpiado, pero sí reduce la frecuencia de limpieza en un 50% como mínimo; y esa limpieza deja de necesitar productos químicos: basta el agua, aprovechando la propia lluvia para arrastrar por hidrofilia las partículas ya descompuestas. La superficie, además, se mantiene siempre desinfectada.
Garantizamos una protección de hasta 5 años para los cristales tratados. Y como el tratamiento se aplica recorriendo toda la fachada, nuestros técnicos aprovechan la intervención para elaborar un informe del estado del cerramiento, de modo que el tratamiento fotocatalítico se convierte también en una revisión técnica de la fachada.
Qué incluye la fotocatálisis

Cuándo necesitas la fotocatálisis
- Quieres reducir la frecuencia de limpieza de la fachada
- Buscas una opción más sostenible para el edificio
- La fachada se ensucia rápido por la contaminación
- Tras una rehabilitación, para proteger el resultado
- Quieres diferenciar tu edificio con una mejora verde
Cómo funciona la fotocatálisis (TiO₂)
La fotocatálisis se basa en el dióxido de titanio (TiO₂), un semiconductor que, al recibir la luz —especialmente la radiación ultravioleta del sol—, activa una reacción que descompone la materia orgánica y la suciedad depositada sobre la fachada.
Esa reacción produce dos efectos. Descompone contaminantes del aire como los óxidos de nitrógeno (NOx) que emiten el tráfico y la industria; y vuelve la superficie superhidrófila, de modo que el agua de lluvia resbala formando una lámina que arrastra la suciedad ya descompuesta (efecto autolimpiante).
El resultado es una fachada con mejor aspecto durante más tiempo, menos necesidad de limpieza y un beneficio medioambiental. En IMFALÚ somos pioneros en aplicar tratamientos por fotocatálisis sobre fachadas de aluminio y cristal.
Cómo trabajamos
- 01
Diagnóstico
Visitamos la fachada y evaluamos su estado real.
- 02
Propuesta
Presupuesto claro con alcance, plazos y medios de elevación.
- 03
Ejecución
Trabajo en altura certificado, con seguridad y mínimas molestias.
- 04
Garantía
Verificación final y, si quieres, contrato de mantenimiento.
Por qué elegir IMFALÚ para la fotocatálisis
No somos una empresa de obra ni un multiservicio: somos especialistas en fachadas de aluminio y cristal, y es lo único que hacemos. Más de 30 años de experiencia, trabajo en altura certificado y actuaciones de emergencia para administradores de fincas, property managers y departamentos de mantenimiento en Barcelona y área metropolitana.
Algunos de nuestros trabajos
Preguntas frecuentes sobre la fotocatálisis
Última actualización: junio de 2026
